FISIOTERAPIA DEPORTIVA
Hoy en día la práctica de la actividad física se ha
convertido en un hábito social que va aumentando cada
vez más. El ejercicio físico practicado habitualmente
contribuye a la reducción de la frecuencia cardíaca, del
riesgo de enfermedad cardiovascular y reduce la
pérdida de masa ósea que se asocia con la edad y la
osteoporosis.
Por otro lado, en el deporte de alta competición se
ha producido un cambio de actitud que se traduce en
una mayor presión sobre los deportistas para mejorar
sus resultados. Esto ha ocasionado un incremento del
número de lesiones atribuidas tanto al propio deportista
como al equipamiento, la estructura y la característica
del propio deporte, lo que conlleva un aumento de
presión sobre los servicios médicos.
El aumento de la indicencia y severidad de las
lesiones se calcula que cada
año, se producen 40 millones de lesiones
músculoesqueléticas en los EE.UU., de las cuales 4
millones aproximadamente están relacionadas con los
deportes según el sistema de salud de la Universidad de
Virginia.
Las lesiones deportivas ocurren con ocasión tanto de
la actividad física recreativa como de competición. Las
lesiones producidas pueden ser de dos tipos: las que se
producen en un accidente deportivo como un esguince
que tienen una aparición repentina y súbita o las
tecnopatias que son lesiones que se producen por un
mal gesto en relación con el mecanismo y gesto
deportivo realizado y que por su repetición continua
aparecen como las tendinosis.

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